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23 de Junio del 2001

¿Reconstrucción o Transición en Cuba? Por : Alberto Luzárraga

A pesar del título no pretendo discutir sobre semántica sino fijar la atención en como pueden desenvolverse los procesos en una Cuba sin Castro. La palabra transición bien sé que está de moda. Pasó de los ensayos académicos al lenguaje usual. Es útil en cuanto enfoca la atención hacia cambios no violentos pero a menudo falla en cuanto confunde la realidad con las aspiraciones.

Transición implica que hay una base estimable sobre la que se puede desenvolver un cambio y reconstrucción implica que hay que volver a construir lo destruido. Cuando se trata de situaciones muy graves como la de Cuba sucede que se hallan muchos mas casos de volver a empezar que de cambiar de A para B.

Transición también implica que el grupo en el poder acepta un cambio pues está convencido de que lo que existe ni funciona ni va a perdurar. El problema es que en Cuba el grupo allegado a Castro quiere mantener a toda costa sus privilegios y aun pretende que su sistema va a perdurar. La vanidad tonta y un cierto temor al futuro es la que origina esas bravatas pero hay otro grupo más inteligente en el gobierno que gustaría de hacer una "transición a la rusa" o sea el mismo perro con un collar ligeramente diferente. Y la diferencia consistiría en colgarle algunos "adornitos" tales como una especie de democracia controlada o de "socialismo democrático".

En teoría bajo este sistema se mantendría buena parte del diseño del castrismo y se modificaría la seguridad del estado a la cual se le daría una nueva cara. Y junto a esto se permitiría cierta inversión extranjera ((preferiblemente asociada a miembros de este grupo) y alguna medida de libertad de expresión, de gestión y de movimiento. Y digo en teoría porque sabemos el sistema descrito no funciona y que es altamente dudoso por no decir imposible que se consiga inversión seria e importante bajo esas bases. El caso ruso lo dice todo. ¡Solo en la semana de junio 12 del 01 aprobó el parlamento ruso la propiedad privada de terrenos no destinados a la agricultura!

¿Pudiera intentarse en Cuba lo descrito al principio? Es probable. Y que retrasaría y confundiría es seguro.

Pero hay otras iniciativas. Un examen de lo propuesto por diversos grupos de tendencia socialista democrática (no gobiernistas) de la isla y del exilio muestra que en lo económico tienen ideas estatistas que son similares a las anteriores por lo inoperantes. Los 42 años de propaganda socialista han dejado un sedimento. Para ellos el problema no es el socialismo sino los "malos socialistas".

Estos cubanos no son necesariamente aliados del grupo en el poder que mencionamos anteriormente. En buena parte de los casos son personas que no tienen antecedentes de ser incondicionales del régimen, sino lo contrario. Hay que presumirles pues la calidad de gente bien intencionada aunque en camino errado.

Solo hay que leer un poco, y se percibe rápidamente que lo que proponen se parece bastante a lo que existe ahora. Mas o menos recalentado con la añadidura de libertades públicas, garantías ciudadanas etc. Tienen buenas intenciones pero malas ideas. En aras de una idea utópica de justicia social crearían un estado en que habría infinidad de funcionarios diciéndole al ciudadano lo que tiene que hacer. Además, "protegerían" a todos contra todo. El Estado hipertrofiado que resultaría de sus ideas acabaría con la libertad. Eso no tiene solución pues está probado hasta la saciedad que las concentraciones de poder conducen a la tiranía.

La verdadera justicia social se logra dando oportunidades a todos de desarrollar sus talentos. Que existan prestaciones sociales para los que se encuentran en circunstancias difíciles y protecciones para los mas débiles es humano, necesario y aceptado universalmente. No se trata de eso, se trata de no asfixiar la libertad. Además, para que las prestaciones sean dignas alguien tiene que trabajar, producir y pagar impuestos. Si la mitad de la población se dedica a decirle a la otra mitad como tiene que hacer su trabajo adiós a las pensiones y servicios adecuados. Las burocracias enormes no producen nada.

Y en fin, hay un sector de cubanos buenos y un poco ingenuos que piensa que la "transición" es meramente un asunto de paciencia y buena voluntad y que a la larga todo se arregla. Lo de "a la larga" no es un gran argumento después de 42 años de tiranía. Es preciso entender que existe un grupo gobiernista que tiene una agenda para mantenerse en el poder mediante otro método. Hace falta algo más que buena voluntad. Hay que exigir justicia para llegar a la libertad verdadera.

Porque aceptar que ciertas instituciones en Cuba tienen suficiente enjundia para merecer la esperanza de un "cambio paulatino" que lleve a libertad es confundir la esperanza con la realidad.

¿Quién cree que se puede "transitar" del sistema de jueces y tribunales de Castro a un sistema de jueces que sean independientes? ¿No es cierto que hay que empezar de nuevo y por abajo?

¿Y quien duda que lo mismo se aplica al Poder Ejecutivo, Legislativo, a los Municipios y a la sociedad civil en general?

¿Y en lo económico que me dicen de la depauperada red eléctrica, del sistema de acueductos, refinerías etc.? Muchos equipos serán chatarra por lo incosteables y otros por su vejez. La solución práctica es reemplazarlos con sistemas nuevos y al día.

¿Y qué de la industria azucarera que producirá este año a un costo superior al precio de venta tres míseros millones de toneladas con tal vez 145 o 150 ingenios ( había 161en 1959) que definitivamente son demasiados para el mercado residual que nos queda? ¿Y qué de los miles de industrias incosteables que maneja el estado sin equipos modernos, sin contabilidad efectiva, sin normas de producción eficientes, sin gerencia y eso sí con pérdidas cuantiosas?

¿Se dan cuenta de lo costoso y lo difícil que es hacer una reconstrucción industrial en un país destruido?

¿Y cómo se le busca empleo ganancioso al cubano que quede desplazado de empresas que perecerán por ser incosteables? Porque vale preguntar: ¿quién pagaría los sueldos en una de las empresas castristas que dan pérdidas? Respuesta: El estado. ¿Y con que los paga si no tiene ingresos fiscales? ¿Le da a la maquinita de hacer billetes? ¿Y cuanto tiempo dura eso sin que una inflación galopante acabe con todo?

¿Y qué de la monstruosa deuda externa que asfixiaría al país?

¿Y la "famosa" red de salud? ¿Cuántos médicos van a trabajar por sueldos míseros? ¿O es que vamos a continuar con la salud solamente para los turistas ?

Y en fin la educación. ¿Quien va a tolerar que a sus hijos los eduquen con textos mendaces que desfiguran la verdadera historia de su país y sirven para adoctrinar y no para educar? ¿No es cierto que ahí también hay que empezar por abajo?

Y no olviden que los maestros ganan una miseria. Ellos y todos los cubanos pretenderán en justicia que se les pague adecuadamente y que se les de oportunidad de ser dueños de algo, de ser alguien en su propio país.

Los "logros" materiales de la revolución cuando se estudian sin afanes propagandísticos, se desvanecen. Moralmente no hay nada constructivo que mostrar a las nuevas generaciones. Desgraciadamente lo contrario es la realidad. Incontables abusos y muertes lo atestiguan.

Y la destrucción de la familia con sus consecuencias en la población es terrible. De nuevo el ejemplo ruso. El Wall Street Journal en su edición de Junio 19 2001 cita a Adam N. Stulberg investigador del Carnegie Corp. of New York sobre la herencia que el comunismo dejó en Rusia: ( mi traducción) " la población total ha disminuido en un 3% desde el desplome soviético y la tasa de muertes excede a la de nacimientos en el 50%. La alta tasa de infertilidad femenina es consecuencia de múltiples abortos y un incremento de las enfermedades sexualmente transmitidas." La expectativa de vida bajó 3.2 años desde 1987 al 1998 y sólo se recuperó parcialmente de un bajo de 64 años en 1994"

El Nuevo Herald publicó el 23 de Septiembre del 2000 lo siguiente:

"Más de 3 millones de abortos en 30 años . Cuba es una de las naciones del mundo con más altos índices de abortos. Las estadísticas oficiales lo demuestran. Por ejemplo, entre 1968 y 1992 se realizaron 2.9 millones de interrupciones de embarazo, y de 1993 a 1997 se llevaron a cabo 424,214 abortos. De esto resulta que, en las últimas tres décadas, se han practicado más de tres millones de interrupciones de embarazo. En los últimos años, las autoridades de salud han reconocido que hay un significativo aumento del número de embarazadas menores de 20 años, con todo lo que eso implica de peligro para esas jóvenes y los trastornos familiares que esto trae consigo." El Nuevo Herald publicó el 20 de mayo de 1999 una noticia que guarda relación lógica con la anterior.

"Población envejece por falta de natalidad La Habana --(EFE)-- La población cubana envejecerá el próximo siglo debido a los bajos índices de mortalidad y natalidad, y, de acuerdo con los cálculos de los especialistas, para el año 2020 alrededor de 400,000 personas habrán cumplido los 80 años. En 1997 la población de la isla caribeña se cifró en poco más de 11 millones y un crecimiento poblacional del 0,5 por ciento, con alrededor de 12,000 nacimientos más que el año anterior. En opinión del director nacional del Programa del Adulto Mayor y Asistencia Social, Enrique Vega ….consideró que ese creciente envejecimiento es "preocupante" si se tiene en cuenta que en el año 2020 Cuba tendrá más de 400,000 personas con más de 80 años y cinco años después se prevé que de cada cuatro cubanos uno será mayor de 60 años. El especialista recalcó que en el año 2010 por cada 156 adultos habrá sólo 100 niños, proporción que sólo será superada por Canadá."

La cifra de 156 adultos por cada 100 niños es escalofriante.

Pudiéramos seguir hasta el tedio pero como muestra basta. Cuba, como ocurrió en Japón o Alemania, es un país que necesita reconstruirse y no "transitar" porque ese término no explica la gravedad ni la magnitud del esfuerzo a llevar a cabo y por el contrario implica una especie de transformación indolora de finca castrista a país normal.

Alemania y Japón entendieron que estaban destruidas física y políticamente y que arrastraban terribles problemas morales. Desde ahí empezó su exitosa mejoría y reconstrucción que abarcó desde la economía hasta el sistema político, administrativo y educacional. Que ciertos sectores en Cuba no quieran aceptar el desastre del castrismo es de esperarse. Que pretendan mantener sus mecanismos de control con mejorías cosméticas mientras asustan al pueblo con "lo que puede pasar" es también de esperarse.

Lo que no podemos hacer es tomar las cosas a la ligera.

El pueblo de Cuba tiene que hacer lo que hicieron otros países con problemas enormes: Mirar cara a cara el desastre físico, político y moral del castrismo.

Sólo así es posible volver a empezar con energía y equidad , metiendo el bisturí a fondo y trabajando para el bien de la nación y no de unos pocos. Esa es la forma de hacer justicia a todos los cubanos. Porque someterlos a vivir 10 o 15 años más contemplando o sufriendo nuevos ensayos teóricos y aprendizajes de gentes inexpertas…..pues eso… ni es justo ni lo va a aguantar el pueblo.

Ya es hora de pensar en lo que cada cual puede aportar desde su esfera de competencia profesional. Hay que arrimar el hombro y aceptar otra dura verdad:

Hemos producido la tiranía mas larga y sangrienta que ha sufrido el continente americano. Dejará incontables heridas y pretender como algunos piensan que después de Castro todo es "ponerse de acuerdo entre cubanos" es facilismo iluso.

Buena falta hace ese acuerdo, pero debe ser acuerdo veraz para crear una república digna y no un disimulo que cree una imitación de república. En esa lacra podemos caer fácilmente si no enfrentamos la realidad.

Realidad es hablar de obra nueva, de país en proceso de renacer. Realidad es PRECISAR LOS TEMAS, APORTANDO IDEAS Y SOLUCIONES CONCRETAS en vez de hablar de transiciones sin que se sepa que implican o en que consisten.

Confieso que a cada rato leo documentos que hablan de la libertad, del estado de derecho, la democracia, la justicia social etc. ¿Pero cuantos incluyen siquiera un análisis superficial de los problemas a afrontar? Con "retórica" no saldremos adelante. Y lo digo porque en materia de "descargas" somos estrellas y llevamos cuarenta y dos años oyéndolas desde todos los ámbitos políticos.

Nos ha llegado el momento histórico de fijarnos en los detalles. La respuesta de "eso lo resolveremos después" no sirve. Los que no creen en la libertad están pensando YA en como van "resolver" después. Pero será para ellos y no para el bien de la nación.

De modo que: ¡a pensar cubanos!

Alberto Luzárraga, para El Centro Cubano.


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