Desde Dentro de Cuba.

Distribuido por Cuba Free Press, Inc. - http://www.cubafreepress.org

08 de Marzo del 2002

BALANCE DE UNA INTERVENCIÓN. (La obra económica del gobierno de ocupación).II Parte. Manuel Antonio Brito, del BPI, para Cuba Free Press.

La Habana.- Es de todos conocidos que, para la época en que se inicia la ocupación norteamericana, la producción azucarera ya constituía la columna vertebral de la economía cubana.

La Guerra de Independencia de 1895-1898 había reducido el número de ingenios activos de unos 1100 a 207 y la producción de azúcar que en 1894 había sido de 1 054 264 ton (de 2240 lb) se redujo a 202 703 en la zafra de 1897. Este descenso de la producción a una quinta parte de lo producido antes de la guerra estuvo, por supuesto, acompañado de una caída vertical de las exportaciones. Las ventas a EE UU, su principal comprador, que en 1894 habían estado por encima de las 965 mil ton. se redujeron a poco más de 202 mil, en 1897.

El resto de los renglones no habían tenido mejor suerte; la producción tabacalera que en 1894-95 había sobrepasado los 560 mil tercios de 50 kilos (unos 62 millones de libras), fue de poco más de 4,6 millones de libras en 1898.

Si lo ocurrido con los dos principales renglones de exportación no fuera suficiente para tener idea del estado de la economía al comenzar el año 1899, una mirada a las llamadas fincas de labor bastaría para percatarnos que sólo un verdadero milagro económico podía evitar que la población, ya de por sí diezmada por la guerra y el hambre, fuese condenada a vivir en una constante miseria.

En las 40 mil 700 fincas existentes con un área total cultivable de unas 263 mil caballerías sólo estaban cultivadas, en 1899, unas 27 mil, lo que representaba un aprovechamiento aproximado de un 10% del área cultivable

Si se tiene en cuenta, que del área sembrada, el 49% correspondía a la caña, entonces ya puede tenerse una idea aproximada del estado de penuria a que estaba condenada la población.

Esa era la situación cuando el Gral. John R. Brooke, investidos de plenos poderes asumió la gobernatura de la Isla el 1ro de enero de 1899.

No fue mucho lo que pudo hacerse durante el primer año de la ocupación en materia de economía; sin embargo el clima de paz permitió una modesta recuperación en casi todos los renglones. La zafra de 1899-1900 sobrepasó las 335 mil ton.

Iniciándose un lento pero sistemático proceso de recuperación que permitió que, en la primera zafra republicana, la de 1903, la producción sobrepasase el millón de toneladas equiparándose a la de 1895.

En materia de tabaco, la producción de 1900 superó la de 1896, que había sido de unos 40 millones de libras aunque todavía estaba por debajo de la del período de pre-guerra

Dos de las medidas más populares de las tomadas por Brooke fueron, sin duda, la privar al Banco Español del humillante privilegio de recaudar las contribuciones de la población del país y la de modificar, con amplitud, los plazos para el pago de los créditos hipotecarios que pesaban como un enorme fardo sobre los deudores empobrecidos.

Cuando a fines de diciembre de 1899, Brooke fue sustituido por el también Gral. Leonard Wood comenzaron a darse los pasos que habrían de sacar a la nación del marasmo económico en que se encontraba.

Fue durante su mandato que se emprendió una de las obras de mayor trascendencia para el desarrollo económico del país y que en opinión de Portell Vilá, fue decisiva para la integración nacional del pueblo cubano: la construcción del ferrocarril central.

Los críticos de la concesión hecha por Wood a Van Horne y sus socios sólo son capaces de ver los dividendos que pudo haber obtenido la empresa constructora sin tener en cuenta que una obra de esa magnitud, que España “no supo o no pudo nunca encarar, no hubiera sido posible emprender por un gobierno cubano independiente, en las condiciones en que había quedado la economía nacional.

La construcción del Ferrocarril Central, junto a la construcción de nuevos centrales y el remozamiento de aquellos dañados por la guerra no sólo significaron una importantísima fuente de empleo para un pueblo en que, según el Censo de 1899, sólo el 39,6% de la población tenía una ocupación lucrativa; sino que sentó las bases para el vertiginoso desarrollo que habría de alcanzar la producción azucarera cubana en el período republicano. (Continuará).

Reportó, Manuel Antonio Brito del BPI, para Cuba Free Press.


CUBA FREE PRESS, INC.
P.O. Box 652035
Miami, FL 33265-2035
Phone: (305)270 8779 -- Fax: (305)595 1883

E-mail: mailbox@cubafreepress.org
Home: http://www.cubafreepress.org
Copyright © 2002 - Cuba Free Press, Inc.