Desde Dentro de Cuba.

Distribuido por Cuba Free Press, Inc. - http://www.cubafreepress.org

05 de Diciembre del 2000

ORIKÍ POR CHANGÓ. Por Rafael Contreras, Cuba Free Press

Muchos la consideran la más hermosa. El rojo y el blanco de sus ropas van como los dos contrastes de la vida. Serenidad del blanco. Guerra, sangre y violencia en el rojo. Changó violó la regla de los dioses.

Era el amante de Ochún (Caridad del Cobre). En medio de los pecados cotidianos los sorprende Ogún, él de los guerreros, la fuerza del hierro. Ante el castigo inevitable, ella para salvar a su amado se corta el pelo, disfrazandolo en intento de burlar al enemigo. Vestido de mujer, pasa Changó cerca de Ogún. Casi escapa. Con voz de trueno, el dios guerrero pregunta:

—¿Quién eres?

—Soy Santa Bárbara.

Responde el enamorado en fuga sin imaginar que esa frase provocará su transmutación infinita. Ogún sabe la mentira y lo deja convertido en mujer para siempre.

La totalidad casi de los cubanos estuvo despierta hasta las doce de la noche del día 3 de diciembre. En esa fecha se lleva a cabo cada año la llamada espera de la Santa Bárbara. Los devotos muestran las ofrendas en vinos. Alumbran el camino a familiares y amigos con velas ante la imagen de la deidad. Santa Bárbara lleva espada en la mano derecha. Siete Rayos también la llaman. Todos le cumplen. Los devotos evaden su castigo.

Changó sigue su carrera loca huyendo de Ogún. Llega al árbol del limón y protección le pide.

—Árbol, escóndeme.

Recibe la negativa. A cambio, el limón probará la fuerza del castigo debido a una frase terrible de sentencia.

—Serán tus frutos de por vida amargos.

Los pies en fuga, llevan a Changó al borde de una palma:

—Escóndeme, que me persiguen.

La palma no responde, evidenciando negativa. Changó maldice entonces:

—Serás la descarga de mi ira. Todos mis rayos caerán sobre ti.

Queda la hermosa palma condenada a la descomunal corriente del cielo a lo largo de toda su vegetal existencia. Vulnerable su penacho, altar de cenizas su tronco regio.

Existe el ancestral comentario que sentencia: Quién niega ayuda a un devoto de Changó, va condenando poco a poco sus pasos a la desgracia.

Santa Bárbara es la deidad de casi el cincuenta por ciento de los cubanos. Ella era Changó. Ella transpira en el torrente de sus venas divinas el soplo de la guerra. No la busca, pero no la evita. La serenidad del blanco en su vestido enseña que ella prefiere la espada en el regazo. El rojo encendido de su manto señala que siempre hay guerra servida para quién guerra quiere.

Santa Bárbara-Changó, con la misma mano que a la atacante arrastra, al benévolo abraza.

Llega Changó en carrera loca al árbol ceiba.

—Árbol, soy perseguido por guerreros. Protégeme.

Y en enorme esplendor de benevolencia, la ceiba abre de par en par su vegetal reino de verde y madera. Le da abrigo y la ceiba entra a formar parte de los sagrados elegidos de los dioses. No la ataca el rayo. Es respetada casi al extremo por las tantas veces taladrante mano del hombre.

Ante la igualdad de funciones de Changó y Santa Bárbara, los santeros hicieron caso omiso de la diferencia de sexo. Changó es Santa Bárbara macho (dicen en Cuba).

Todas las leyendas coinciden en presentarlo como un héroe viril y guerrero por antonomasia. Fue mujeriego, pendenciero, bebedor, valiente y atrevido. Hecho al desafío y al reto. Orgulloso de sus virtudes. Machista, poseído de su fuerza y belleza, casi invencible y castigador.

Cierro con su oración esta crónica a modo de orikí para la hermosa santa.

Acudo a ti, Santa Bárbara. Aparte de mí esos seres malvados y miserables que me acechan. Confúndelos. A ti clamo con fe y te entrego mi vida. Tú mi protectora. Entro y salgo con sangre de tu corazón para librarme de ellos y no permitas que interrumpan mi camino y si persisten, castígalos. Con tu espada nos defenderás y con tu manto nos cubrirás.

Rafael Contreras, Cuba Free Press


CUBA FREE PRESS, INC.
P.O. Box 652035
Miami, FL 33265-2035
Phone: (305)270 8779 -- Fax: (305)595 1883

E-mail: mailbox@cubafreepress.org
Home: http://www.cubafreepress.org
Copyright © 2000 - Cuba Free Press, Inc.