Desde Dentro de Cuba.

Distribuido por Cuba Free Press, Inc. - http://www.cubafreepress.org

01 de Mayo del 2000

FIEBRE DE ÁNGELES. Por Rafael Contreras, Cuba Free Press.

Pinar del Río.- La noche cayó de golpe sobre la ciudad. Las muchachas iban de un lado al otro de la calle. Era como un paseo de cacería. Ya no son las mismas muchachas de antes. Esos paseos no llevan la candidez que marcaba el paso de los recorridos de ayer.

Las jóvenes de hoy andan al acecho. Un grupo de ellas llega a un costado del lujoso hotel de la ciudad. Tampoco es el hotel de antes. Hoy es para turistas extranjeros. Hoy tampoco son de aquí las muchachas. Las más lindas jóvenes paridas por la ciudad están de oferta a turistas. Es una fiebre nasciente padecida por ellas mismas. Una fiebre de ángeles repleta de peligros.

La escasez tiene la culpa. La isla va tomando ribetes de babilónico prostíbulo. Las muchachas que se entregan son ángeles por muchas razones. Corre el rumor traicionero de que la prostituta cubana es la más barata. Se va convertiendo en mercancía favorita del que viene. Esas mismas que ayer soltaban al aire risas y sueños, hoy se van marchitando en el sereno de sus noches repletas de amores con riesgos.

Ya no hay sueños en sus ojos. La vida puso a sus caras la máscara del vicio. Desconocedoras en su mayoría del oficio, van cayendo en trampas que ellas mismas se tienden. Uno llega de noche a la ciudad y se va dando cuenta que ya no es la misma. En un intento vano uno va buscando a la amiga jóven del barrio y alguien cuenta que ya la dan por perdida para siempre. Las más tiernas sonrisas se nos pierden al abrigo engañador del sexo vendido.

El ruido de sinfonía de la noche es rasgado a veces por un grito de sirena. De vez en cuando los uniformados llegan al lugar donde la muchachas han armado el coto. Se solicitan documentos de identificación. Se buscan y se inventan mil razones para detener a unas cuantas. Ellas obedecen sin perder el ánimo. No se alarman por nada. Se sienten condenadas por las mil razones de la desesperanza y ya saben que no hay risegos que las ablanden. Se va la policía y se reanuda la danza de la búsqueda.

Los turistas van llegando y eligen. Todo es un jardín de colores miles. Flores negras, blancas, amarillas, flores que se enredan en todos los colores que tiene la subasta ajenas al latigazo imparable de la muerte que puede llegarles. Es demasiado triste para soportarlo. Quien ha seguido de cerca a ellas los pasos de ese oficio se van dando cuenta que ya existen claros de ausencias en las filas. Muchas han sido arrancadas de golpe y trasplantadas a los jardines del exilio. Otras no han tenido otra salida que irse a dormir al mármol largo y frijo que será un día casa y refugio de todos.

Pero uno sigue pensando y creyendo que lo de las muchachas es una fiebre de ángeles llegada accidentalmente a los huesos de la isla por ahora, por obra y gracia de un derrumbe al que siempre quisimos ser ajenos por la culpa infinita de la culpa que han querido cargarnos. Todos tenemos el castigo de aún no haber aprendido a ser libres. Jamás nos han dado tiempo para eso. Las muchachas van pagando con cuota de sexos una eterna deuda.

Siempre que la noche cae así de golpe sobre la ciudad las muchachas van andando de un lado al otro de la calle en esa constante y macabra cacería de la que ya no habrá salida. Jamás sabrán ellas mismas qué atributos cargan. Nadie puede tampoco asegurar si son definitivamente cazadoras de éxito o condenadas presas.

Rafael Contreras, Cuba Free Press.


CUBA FREE PRESS, INC.
P.O. Box 652035
Miami, FL 33265-2035
Phone: (305)270 8779 -- Fax: (305)595 1883

E-mail: mailbox@cubafreepress.org
Home: http://www.cubafreepress.org
Copyright © 2000 - Cuba Free Press, Inc.