Desde Dentro de Cuba.

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01 de Febrero del 2000

CUANDO EN LA SUBSISTENCIA NOS VA LA VIDA.- La triste realidad del trabajador cubano. Por José Orlando González Bridón de la CTDC para Cuba Free Press.

La Habana.- Cuando en la subsistencia nos va la vida todo análisis se pierde en la bruma de esta lucha. El instinto de conservación predomina y sólo algunos, preocupados, logran elevar temas tales como el de los derechos en el quehacer diario. Esta es en síntesis la triste situación que vive el trabajador cubano.

Lograr un puesto en una corporación o empresa mixta ha devenido en la mayor aspiración de los jóvenes que no ven otra alternativa para solucionar sus necesidades dentro del país.

La inversión extranjera desde hace muchos años es una necesidad para el desarrollo. Todo país que pretenda prosperar tiene que dar entrada al capital foráneo en los distintos renglones de la producción y el servicio, que es fuente de trabajo, desarrollo técnico y científico y enriquecimiento cultural. El mundo de hoy exige el intercambio entre todos los sectores de la vida. Esto no significa que el cubano no se percate de la exacta posición que ocupa en estos centros. El tiene la capacidad suficiente para evaluar su situación y de hecho la evalúa constantemente. Conoce sus ventajas frente a trabajadores de otros sectores pero también se da cuenta del grado de explotación a que está siendo sometido.

El trabajador no cuenta hoy con un Sindicato que defienda su participación en las ganancias de estos negocios que él contribuye a crear, ni tampoco cuenta con las libertades ciudadanas que posibiliten la intervención y la exigencia de sus derechos ante su único empleador, el estado. Pero no por ello es moral participar sin escrúpulos de los beneficios que esta situación conlleva. La explotación a que es sometido y su extrema carencia, propicia la sustracción de bienes que se encuentran a su alcance y que le está vedado disfrutar y un creciente sentimiento de rechazo contra las firmas extranjeras que con indiferencia participan de esta situación. Males que podrían menguar con un salario decoroso y un tratamiento justo de su situación laboral y social.

Es sabido que todas las empresas establecidas en Cuba aceptan como parte del convenio con el gobierno, que la fuerza de trabajo sea puesta y controlada por una entidad Empleadora Nacional y que la firma extranjera paga a esta entidad el salario de los trabajadores en moneda convertible y ésta empleadora paga directamente al trabajador. Pero también es sabido que para ser empleado un trabajador cubano en una empresa mixta o de capital foráneo, tiene que profesar el criterio político del régimen, mientras que recibe su salario en moneda nacional. En cuanto a la obtención del empleo, se comete una violación de los derechos humanos al establecer una franca discriminación por razones políticas y negar a trabajadores no identificados con el sistema socialista, cualquier trabajo en estas empresas o corporaciones extranjeras y/o mixtas.

En cuanto al pago de salarios se produce por este método una dependencia rayana en una relación neo esclavista con el gobierno -a quien pertenece la empresa empleadora- y que se apropia de más del 80% del salario en moneda convertible al entregar al trabajador la misma cantidad pero en moneda nacional, como el peso, que internacionalmente no es convertible y que internamente se cambia a 20 o más por un dólar. Sin contar con el poder adquisitivo, lo que lo hace aún más difícil pues todos los productos necesarios se venden en el país en moneda dólar, produciéndose para los trabajadores el cuadro siguiente: Trabaja produciendo la ganancia de la que se benefician y apropian el empresario extranjero y el gobierno cubano. El gobierno recibe el salario del trabajador en dólares o moneda fuerte y el trabajador recibe uno x uno el salario en pesos cubanos que después tiene que cambiar a 20 x uno para poder cubrir sus necesidades.

Con el dólar que obtenga tendrá entonces que comprar sus productos en tiendas también del gobierno que vuelve a recibir los beneficios del vendedor. Por tres vías distintas el gobierno se beneficia del sudor de los trabajadores que son empleados en empresas mixtas o de capital extranjero. Los empresarios extranjeros que convengan estos términos con el gobierno cubano se están convirtiendo en cómplices de esta explotación aberrante en el mundo occidental.

Es por ello que la Confederación de Trabajadores Democráticos de Cuba, cuyos miembros también son discriminados y se les niega todo empleo y posibilidades de obtener los medios de subsistencia para sus familias al igual que innumerables trabajadores del país, quieren instar a los empresarios que ya están establecidos en nuestra Patria y a todos aquellos que piensan o desean hacerlo para que razonen, interioricen el papel que están desempeñando en detrimento del pueblo trabajador de Cuba. Que como hombres y mujeres de países con democracias y en donde se respetan los derechos de los trabajadores, planteen y traten de lograr en sus convenios con el gobierno cubano, el cumplimiento del respeto de los derechos humanos, los términos de los empleos, y pago directo a los trabajadores. Seguros estamos de que su condición de hombres democráticos les hará comprender nuestros puntos de vista en defensa de los trabajadores que no tienen la libertad de oponerse a estas medidas.

Extraído del Boletín Sindical No. 2 de la Confederación de Trabajadores Democráticos de Cuba.

José Orlando González Bridón, de la CTDC para Cuba Free Press.


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