Desde Dentro de Cuba.
Distribuido por Cuba Free Press, Inc. - http://www.cubafreepress.org
24 de Enero del 2000
MARGINADOS. Por Rafael Contreras Bueno, Cuba Free Press.
Pinar del Río.- La muchacha entró al salón de la Cafetería. Afuera caía una lluvia fría. Se sentó en la mesa más cercana a la puerta. Pasó cerca de media hora. Entonces entró el joven. Llegó como buscando a alguien. Antes había mirado a través de los cristales de la puerta de entrada. La cafetería le pareció vacía. Solo había dos hombres en el mostrador.
Entró con gesto desconcertado. Sonrió satisfecho al ver a la chic en la mesa, la misma que había entrado sacudiéndose el cabello. Fue donde estaba. Le dio un suave beso en la mejilla. No había duda, es la persona que él buscaba. El era a quien ella esperaba.
"No aceptaron mis argumentos, tengo que abandonar la escuela". Le dijo el joven, mientras tamborileaba con los dedos sobre la mesa. Ella la tomó entre las suyas y comenzó a acariciarlo, con gesto de alivio. Ahora todos los planes se les irían abajo. Pensaban casarse el año entrante. Quizás ahorrando algunos meses podrían lograrlo. Estaba ya acordado. El, tenía un buen sueldo de maestro. Ella como locutora de programas de radio en una Emisora local.
La familia de la joven había decidido abandonar el país, fue entonces que se conocieron los dos. Ella lo conoció y se negó a irse. Pero, como había presentado los papeles, de nada sirvió que ya no quisiera irse. Estaba registrada como emigrante. No le permitieron continuar con su trabajo en la radio. El caso del chico es igual. Le hablaron que tenía que dejarla. Se metieron en su vida privada, argumentaron que ella era "apátrida", que se iba del país. Le exigieron que como maestro que era debía dejar esa relación. El se negó, tomaron medidas.
-"Me quitaron mi aula, mis alumnos. Dicen que en ningún lugar puedo ya dar clases en este país. No soy confiable para ellos. La muchacha suspiró con tristeza y miró a la calle a través de los cristales. La llovizna seguía empeñada en anunciar invierno. -"Qué podremos hacer ahora sin trabajo?", preguntó la chica. El, nada contestó, se levantó de la mesa y salió apresurado de la cafetería. Ella se quedó sola, seguía mirando a la calle, miraba a la gente por los portales. Comenzó a quedarse sola y recordó algo que había escrito Stendahl: "La soledad es espantosa, es el emblema de haber caído en desgracia".
Rafael Contreras Bueno, Cuba Free Press.
|
CUBA FREE PRESS, INC. P.O. Box 652035 Miami, FL 33265-2035 Phone: (305)270 8779 -- Fax: (305)595 1883 |
E-mail: mailbox@cubafreepress.org Home: http://www.cubafreepress.org Copyright © 1999 - Cuba Free Press, Inc. |