Desde Dentro de Cuba.

Distribuido por Cuba Free Press, Inc. - http://www.cubafreepress.org

21 de octubre de 1998, Cuba Free Press.

LA JUSTICIA Y LA INJUSTICIA Por Ofelia Nardo Cruz, Cuba Free Press.

La Habana, Cuba Free Press.— En la disidencia cubana es generalizado el criterio de que las sentencias contra los miembros de la oposición carecen de imparcialidad. Se dice que a antes del juicio ya se ha discutido la sanción: que entre jueces, fiscales, miembros de la Seguridad del Estado y los superiores del tribunal correspondiente se llega un acuerdo sobre la mayor o menor gravedad de la conducta que se ha de juzgar y sobre los acusados.

Se especula sobre este asunto teniendo en cuenta que el jurado es un empleado estatal, cuyo puesto de trabajo depende de los que lo nombran y para el que -- a pesar de un examen de oposición al que últimamente se someten-- resulta imprescindible la aprobación relativa a la habilidad política, casi siempre avalada por la militancia, ya sea de la Juventud o del Partido Comunista.

No es posible, sin embargo, la generalización absoluta de estos criterios pues los jueces son ante sus conciencias y ante la historia responsables individualmente por la justeza de sus fallos, de la misma manera que lo son –o debieran serlo— los instructores, por la verdad de los elementos que someten a la sala.

Ejemplos hay de jueces que mantienen una línea recta en cuanto a no permitir influencias sobre sus juicios. Algunos hasta se niegan a participar cuando consideran injusto el proceso y, en ocasiones, al verse obligados a presidir, han absuelto al acusado, a pesar de la implicación política del caso pues sostienen que no juzgan implicaciones políticas sino delitos.

Por otra parte, nada impide que el juez al abrazar la doctrina marxista se identifique con la posición del fiscal y del cuerpo represivo actuante. El acusado al oponerse a esa doctrina se convierte en su contrario y estará en desventaja. En estas condiciones: ¿Cómo puede un juez entender el derecho de un ciudadano a manifestarse contra los mismos gobernantes que un día supuestamente eligiera? En todo caso, si llegara a entender, ahí está la ley para recordarle que a pesar de su personal criterio, ello constituye delito.

Las desventajas de los opositores al ser sometidos a juicio apuntan hacia dos direcciones: la primera es que su conducta está intencionalmente recogida como delito en el Código Penal y, la segunda, se refiere a las condiciones de fidelidad política al socialismo que ostentan los jueces. Que no precisan, por ello, que nadie les indique la severidad de sus sanciones para con los opositores.

Pero en honor de la verdad tampoco puede descartarse totalmente la injerencia, en algunos caos, de cierta connotación. Además de lo que influye la "política de sanciones" que se indican por las distintas instancias del sistema judicial y que varía conforme a innumerables razones expuestas en directivas e instrucciones, y cartas contentivas de orientaciones generales al respecto.

Luego es real que cuando un opositor es sometido a juicio está en total estado de indefensión. El fiscal, además de esgrimir la ley, es motivado por sus criterios socialistas, al igual que el juez que habrá de dictar sentencia y el abogado defensor aunque con la mejor voluntad del mundo tropieza con el precepto legal que, repito, intencionalmente, se ha plasmado en el Código.

Además, puede poner en peligro su cargo o correr el riesgo de una multa por expresiones consideradas impropias por la sala. Por tanto ha de remitirse a una defensa técnica que siempre hará con moderación y nunca podrá referirse al fondo del asunto: lo injusto de las leyes violatorias de los más elementales derechos ciudadanos. Ejemplos hay de valientes abogados que han recibido agresiones directas o indirectas y han tenido que pagar con el destierro la osadía de una defensa, a veces sin llegar a la sala.

Las sentencias contra los opositores y disidentes siempre serán injustas porque pueden disminuir los años de cárcel pero siempre se estará sancionando un acto legítimo de la persona humana, aunque la ley disponga lo contrario.

Ofelia Nardo Cruz, Cuba Free Press.


CUBA FREE PRESS, INC.
P.O. Box 652035
Miami, FL 33265-2035
E-mail: mailbox@cubafreepress.org
Home: http://www.cubafreepress.org
Copyright © 1998 - Cuba Free Press, Inc.