Desde Dentro de Cuba.

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La Habana, 13 de agosto de 1998, Cuba Free Press.

PALABRAS PROFÉTICAS Por Ofelia Nardo Cruz, Cuba Free Press.

La Habana, Cuba Free Press.-- En la tarde del 31 de mayo de 1940, se disponían los constituyentistas cubanos a discutir el Artículo 65, propuesto por la Comisión de Familia y Cultura que trataba del sistema de enseñanza que debía establecer la primera ley de la República.

Que la educación oficial fuera laica, gratuita y obligatoria hasta la Segunda Enseñanza Elemental, era la esencia del referido Artículo al que se opusieron dos propuestas presentadas por la Unión Revolucionaria Comunista encabezada por el Sr. Juan Marinello.

Las enmiendas comunistas pretendían básicamente: a) La enseñanza nacional laica unificada y regida por el estado; b) Que los planes, textos y orientaciones fueran acordados y establecidos por el estado con carácter y supervisión obligatoria a escuelas públicas y privadas; c) Que en los planteles de enseñanza privada no se impartiese religión lo cual habría de hacerse en instalaciones separadas; d) Que todo maestro de pre-primaria y primaria fuera cubano de nacimiento y por demás, ciudadano cubano.

Las propuestas fueron rechazadas, no sin prolongada discusión, en la que se emitieron criterios que hoy podrían catalogarse de proféticos, entre los que pudieran citarse:

El del Sr. Orestes Ferrara, ciudadano cubano, nacido en Italia y abogado que fuera delegado por Santa Clara precisaba: "Este precepto que se pretende votar esta tarde encadena el pensamiento cubano, impide la libertad de tener ideas propias, somete la educación a la voluntad del partido imperante que ocupa el poder". Y agregaba: "Es de la lucha de las ideas, es del contraste de los principios que tiene la verdad, es de la libertad moral que surge la convicción; es del choque de todas las ideas contrastantes que los pueblos, la masa popular y los ciudadanos pueden formar sus convicciones".

También el abogado Emilio Núñez Portuondo levantaba su voz: "Es inaceptable porque establece una dictadura del estado sobre la enseñanza; que es inaceptable porque priva a los padres del derecho a educar a sus hijos en las escuelas que ellos quieran . . . que cada uno tenga el derecho de enseñar lo que quiera, exigiendo un espíritu de cubanidad y bajo la supervisión del estado, es todo", concluía el profesor liberal nacido en Filadelfia y delegado por Oriente.

El Sr. Manuel Dorta Duque, matancero y delegado por Acción Republicana, al expresar su criterio ponía especial atención en la educación religiosa: "Es decir, la supresión, la destrucción de las escuelas privadas y principalmente de las escuelas privadas donde los católicos enviamos a nuestros hijos para que adquieran allí saber y cultura, al mismo tiempo de la enseñanza moral adecuada que por nuestra experiencia sabemos lo que significa en el progreso moral, en la preparación del individuo, y en la integridad de su carácter. Nosotros creemos que es obligación del padre transmitir al hijo lo que el padre cree que es lo mejor para el hijo."

Apenas dos décadas después de aquellos razonamientos y advertencias, en 1961 se nacionalizan las escuelas privadas y se prohibe la enseñanza religiosa en todo el país. Muchos de los que no aceptaron la intervención del estado en la educación en detrimento de la potestad materna, salieron del país o sacaron a sus hijos en la conocida operación "Peter Pan".

Los internados se multiplicaron y pasaron a ser premios a las conductas revolucionarias. Los padres dejaron de ser el eje conductor de la educación de los hijos. Las tradiciones religiosas, éticas y morales se perdían poco a poco. Mientras los valores esenciales de la sociedad se resquebrajaban sin darnos cuenta.

No obstante, fue la Constitución de 1976, reformada en 1992, la que incluye en su Artículo 39: "El estado alienta, fomenta y promueve la educación, la cultura y la ciencia en todas sus manifestaciones (…)Se atiende a los postulados siguientes: Inciso b: La enseñanza es función del estado y es gratuita (…) El estado mantiene un amplio sistema de becas para los estudiantes (…) Inciso C: Promover la educación patriótica y la formación comunista de las nuevas generaciones y la preparación de los niños, jóvenes y adultos para la vida social".

Lo que pudiera parecer muy loable, si no fuera por la vigencia de las palabras del eminente Sr. Emilio Núñez Portuondo: "…es inaceptable porque establece una dictadura del estado sobre la enseñanza…" p> Y después de 37 años nos percatamos de que el costo de este sistema es muy alto. Han proliferado la ignorancia de aspectos esenciales de geografía e historia; la pérdida del respeto a sus mayores; la violencia hogareña y callejera; la pérdida total de importantes tradiciones familiares; la vulgaridad; el aumento del consumo de alcohol en los jóvenes; la inmadurez; y la irresponsabilidad.

Es tan evidente la depauperación de la sociedad, que el propio estado se ha percatado de ello. Pero es la Iglesia quien ha tenido que salir al rescate de la moral y las normas de conducta y convivencia del pueblo cubano porque, como dijera el Sr. Orestes Ferrara, en la tarde de marras:

"La cuestión social, señores, amigos míos, no es una cuestión de estómago, la cuestión social es una cuestión de mente. Dad a la mente su libertad completa y el mundo será feliz, más grande y sobre todo, más próspero y todo el mundo tendrá el derecho que se merece en el campo económico, en el campo político".

Ofelia Nardo, Cuba Free Press.


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