Distribuído Por El Proyecto Cuba Prensa Libre.
La Habana, 23 de abril de 1998.
Emplaza Opositor Pacífico a Castro. Por Ana Luisa López Baéza, Cuba Free Press.
El jefe de gobierno cubano no ha dado respuesta a una carta que el pasado 11 de febrero entregó en las oficinas del Consejo de Estado, el ciudadano Marcelo Manuél López Bañobre, miembro de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.
La misiva del opositor a Fidel Castro es la séptima que le envía desde que en julio de 1995, comenzó a reclamar de las autoridades jurídicas del país, que se habra un proceso contra los responsables intelectuales y materiales del hundimiento del Remolcador 13 de marzo, ocurrido el 13 de julio de 1994, con el saldo de 37 muertos; 10 menores incluídos.
A ese reclamo, López Bañobre, añade esta vez, el de que, en su carácter de Presidente de la República, Castro actúe para que la policía política no continúe tratando de silenciarlo haciendo víctima de represalias a una mujér y un niño de sólo 9 meses: la esposa y el hijo del opositor pacífico.
Como presunta coautora de un delito de carácter común, la esposa de López Bañobre, está encarcelada hace 11 meses en la prisión conocida como Manto Negro. Allí dió a luz a Abraham Ernesto López Matos, el 10 de julio de 1997.
"Sin especialistas, sin equipamiento técnico, rodeada de reclusas, de rejas y del medio mas hostíl que pueda imaginar nadie," escribe a Fidel Castro el activista de derechos humanos. Marcelo López Bañobre, se graduó como Patrón de Cabotaje en la Academia Naval de la Marina de Guerra Revolucionaria en 1985. Los conocimientos que posee le facilitaron estudiar el caso del Remolcador "13 de marzo," y dice estar seguro de que el hundimiento de ese barco no fué por accidente, si no por la acción de manos criminales.
Por eso formula a Castro varias preguntas, entre las que figura la siguiente: ¨¿Cree Ud. que hombres que exterminaron las vidas de 37 personas; hombres que ordenaron el exterminio; hombres que lo encubrieron y mintieron a la opinión pública; hombres que han faltado a sus deberes constitucionales; tienen el derecho de no ser juzgados en una sociedad en la que se condena incluso por el simple delito de pensar y expresarse?"
El opositor reitera que no abandonará lo que ha convertido en el sentido de su vida: la restauración de la justicia en Cuba. Le recuerda a Fidel Castro, que, por ser quien funje como Presidente de la República, es el único y mas obligado a dar respuesta a las preocupaciones que el expresa en su misiva.
A una pregunta de Cuba Free Press, el disidente dijo que está dando a conocer a la opinión pública el contenido de su última carta al gobernante cubano, porque ya transcurrió el término que la ley establece para la respuesta: sesenta días. Y, por que "presumo, que, como en las anteriores ocasiones, no habrá tal respuesta, sino el aumento de la represión contra mi persona y mi familia." FIN, por Ana Luisa López Baeza,Cuba Free Press.
A CONTINUACIÓN EL TEXTO ÍNTEGRO DE LA CARTA:
La Habana, febrero 5 de 1998
Dr. Fidel Castro Ruz
Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros
Presidente de la República.
Sr. Presidente:
Una vez mas retomo en mis manos el papel y la tinta como armas. Una vez mas, en su condición de máxima figura política del estado, me dirijo a su distinguida personalidad. Circumstancias excepcionales me obligan a ello, y créame no está mi ánimo en condiciones de soportar que por otra ocasión y ante los continuos reclamos, que desde fecha tan lejan ya, como el 26 de junio, de 1995, se responda por la parte de la policía política (DSE), en forma despiada, cruél y deshonesta, sin recibir respuestas apropiadas. Desde esa fecha hasta el presente y dentro del marco jurídico nacional, resulta sorprendente la cantidad de solicitudes que he dirigido a todas las instancias y personalidades jurídicas y políticas del páis, Ud. inclído, para que de acuerdo con la legislación nacional, se abra el respectivo proceso judicial por el hundimiento del Remolcador "13 de marzo," espantozo capítulo de nuestra historia reciente, en el que perdieron la vida al menos 37 seres humanos, 10 infantes incluídos.
Hoy, a casi cuatro años del suceso, ya no existen palabras para calificar la silenciosa y triste realidad jurídica anticonstitucional conque se ha procedido por éste, nuestro gobierno y sus instituciones. Este ciudadano cubano, miembro activo de lo que se ha dado en llamar movimiento disidente, no se ha cansado, ni se cansará jamás de reclamar y exigir la debida justicia, y usaré, tenga bien saberlo Sr. Presidente, a partir de éste momento cualquier tribuna para denunciar este negativo proceder, y cualquier otro que lleve implícito una práctica lesiva a la dignidad humana. Yo no callaré nunca lo que deba y tenga que decir, por que en primer término, soy un ser humano dotado de cerebro, inteligencia y libertad para pensar y razonar; en segndo término, soy un ciudadano cubano y me exaspera la trise realidad de la nación; y en tercero, pues porque me aferro a lo que en el lenguaje universal se ha dado en llamar justicia. No la que inclina la balanza a un solo lado, no, si no la que se equilibra con el peso de leyes y procederes justos, la que nos debe poner a un mismo nivél a todos.
Pudiera decierse quizás, que de ello he hecho el sentido de mi vida, y empeñado en mis propósitos vuelvo a dirigirme a su persona. De modo que la presente, tal vez constituye un documento de denuncia, pero pudiera constituir también, un documento que mueva a una profunda reflexión alrededor de la muy triste realidad jurídica y carcelaria que predomina en el país, así como la brutalidad e impunidad de los órganos de la Seguridad del Estado, que día a día, sin mediar ninguna justificante humana, avasallan todo intento de asumir posiciones contestatarias sin que medie respeto a nada ni a nadie. Esos órganos que fracasaron en su misión de acallar mi voz, después de varias detenciones en la vía pública, citaciones, visitas a mi domicilio, exhortaciones a abandonar el país, amenazas de encarcelamiento, han llegado al incalificable acto de utilizar una mujér y un niño para sus tristes propósitos: mi silencio. Y digo esto, pues por que la razón me asiste. Sepa Ud. Sr. Presidente, que desde el día 10 de julio de 1997, tiene esta revolución el muy triste deshonor de haber visto nacer un bebé tras las rejas de la prisión occidental de mujeres de La Habana. Allí, sin especialistas adecuados, sin equipamiento técnico, rodeado de reclusas, de rejas y del medio mas hostíl que pueda imaginar nadie, vió la luz mi hijo, el pequeño Abraham Ernesto López Matos, en lo que bien pudiera calificarse como la venganza mas brutal que pueda emplearse contra un ser humano. Triste realidad para una mujer, que no obstante cometer un error de carácter común, fué asediada desde su internamiento en prisión por oficiales de Seguridad del Estado y de Cárceles y Prisiones. Una mujér, que a pesar de su estado avanzado de gestación y de otro pequeño bebé, no fué beneficiada humanamente con una de las tantas medidas cautelares que contempla nuestra legislación. Una mujér, a la que ni siquiera le han permitido que su abogado tenda acceso al expediente, después de casi 11 meses de detención en carácter preventivo. Una mujér que muy a pesar de diagnosticársele una captación tardía, un embarazo de alto riesgo por placenta previa, a pesar de observársele pérdidas y sangreamientos frecuentes, fué mantenida tras las rejas en un llamado hospitalito, pero tras las rejas. Una mujér, a la que le han creado en ocasiones negativos estados de ánimo y a la que le han ofercido abiertamente su libertad a cambio de mi exilio. Triste y desgarradora realidad para un niño que pudo ser hijo de la revolución cubana, pero no, será de la patria, de la nación y de Dios, que lo sembró de testigo de una infamia, la misma que otro mes de julio le segó la vida a otros niños y protegió a sus victimarios. Esos es muy triste, y han que denunciarlo y gritarlo a todo pulmón. Y es en la misma situación se encuentran otras tantas mujeres. Otras embarazadas esperan su turno tras las rejas, para luego, transcurridos 6 meses del parto, arrancarles a sus crías, quizás fundados en el craso error de que un bebé de tan sólo 6 meses ya no necesita del calor materno. Toda una demostración de humanismo, dignidad y solidaridad humana. Sólo que a lo cubano.
Triste, muy triste cuadro este, sobre todo si se complementa con otra triste realidad. Allí, tras las frondosas y hermosas arboledas de uno de los mas de 300 centros penitenciarios diseminados a todo lo largo y ancho de la Isla, se vive mas, entre reclusas que se arrancan la vida, maltratos, motines, pésimas condiciones higiénico-sanitarias, mala alimentación, entre indolencias y negligencias del personal carcelario, entre tapiadas y celdas de castigo, transcurre la vida de centenares de mujéres, jóvenes en su totalidad, víctimas de una sociedad que se propuso levantar un altar al hombre nuevo, y a conseguido todo lo contrario. Por que para sembrar tal cúmulo de centros penitenciarios en ésta Isla tan pequeña, muy mal a de andar la sociedad. Habrá que revisar lo vivido para entrar con mejor pié en lo por vivir, porque éste cuadro no es la excepción de la regla, sino la regla cotidiana en nuestro país. No lo tome a mal Sr. Presidente, pero hay que andar con los de a pié, hay que defender y adentrarse en lo mas humilde de éste pueblo, en sus marginados, en sus perseguidos por ideas, y aún en los que padecen tras las rejas, comunes o político; no interesa, son seres humanos. Desde la altura todo es verde como los campos de Cuba, pero abajo, en lo mas recóndito de este pueblo, de esta tierra, hay mucho veneno. Lo he escuchado en ocasiones expresar que las cárceles no son hoteles, y pudiera tener en ello algo de razón. Pero tan pronto pueden constituirse en centros de degradación, arráncandoles a muchos de los recluídos lo que de valores morales y espirituales pudiera quedarles. Y ellos, los presos, podrán pagar su deuda con la sociedad, pero jamás y nunca podrán ser reducidos a la categoría de no personas, porque hay derechos inalienables que deben ser respetados a toda costa.
Sr. Presidente, a Ud., que por espacio de muchos años se ha erigido en defensor de causas justas, que ha afirmado estar del lado de la razón, el decoro, la justicia social y la solidaridad humana. A Ud., que desde su bastión carcelario del presidio modelo, fustigó con severidad las injusticias, los aislamientos prolongados, los malos tratos, las componendas contra su persona, los negativos procederes jurídicos, en fin: a Ud. deseo preguntar:
- ¿Cree justo que los autores intelectuales y materiales del hundimiento del Remolcador "13 de marzo," continuén en el disfrute de libertades no merecidas?
- ¿Cree justo el proceder del Fiscal General, Dr. Juán Escalono Reguera, diputado del pueblo, quien en flagrante violación de la Constitucion de la República, de la legislación penal y de los valores humanos, no ha procedido a instruir el obligado proceso judicial ante tanta muerte?
- ¿Cree Ud.que hombres que exterminaron la vida de 37 personas, hombres que ordenaron el extermino, hombres que lo encubrieron y mintieron a la opinión pública, hombres que han faltado a sus obligaciones constitucionales, tienen el derecho de no ser juzagados en una sociedad en la que se condena incluso por el simple delito de pensar y expresarse?
- ¿Cree justo que órganos de seguridad de un estado persigan, hostiguen, presionen y amenazen a un ciudadano que no ha hecho mas que denunciar un proceder anticonstitucional y antihumano,utilizando para ello a una mujér gestante y un bebé recién nacido?
- ¿Cree lógico que una Isla de 110,000 kms² tenga la brutal necesidad de estar cubierta de tantos centros carcelarios?
- ¿Cree justa la existencia de centenares de celdas de castigo, de tapiadas, de prolongados aislamientos, de malos tratos y largas y penosas detenciones en carácter preventivo?
- ¿Cree justo que mujéres en estado de gestacion, no sean beneficiadas en la medida de lo posible, facilitándoles así una mas humana existencia en la mas bella de las funciones para la que fué concebida: la gestación y la lactancia?
Ante tanto dolor no puede habe ser humano que no se conmueva. Y yo no miento porque no hay necesidad de ello. Esa es la cruda realidad. Pongo mi propia vida por testigo, y se debo entregarla, la entregaré gustoso. Que nadie me amenaze con prisión y exilio, porque será rechazado y denunciado. Yo soy un cubano nacido en esta hermosa tierra, tierra de nadie y de todos, y en nombre de dogma alguno se puede impedir que diga mi verdad, que exprese mi sentir y mi indignacion ante tanta maldad. De modo que Ud., y sólo Ud., el Presidente de la República de Cuba, está en posiciones y mucho mas allá, en obligacion constitucional (Artículo 63), de dar respuesta a estas preocupantes de un ciudadano cubano.
Le comunico, además que en vista de que mis anteriores misivas no han sido respondidas o han sido respondidas en forma realmente no lógica ni coherente, me arrojo el derecho de hacer pública la presente, así como toda la documentación acumulada, en el momento que estime conveniente.
Queda de Ud. con saludos,
Marcelo Manuél López Bañobres
Calle 7a no. 13938, entre 4a y Sur
Reparto Mañana, Guanabacoa
Ciudad Habana, Cuba.
Agrego que esta carta tiene el cuño del Consejo de Estado que dice que la fecha de entrada fué el 11 de febrero de 1998.
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