Desde Dentro de Cuba

Distribuído Por El Proyecto Cuba Prensa Libre.

La Habana, 12 de noviembre de 1997, Cuba Free Press

Cumbre Borrascosa. Por Iván García, Cuba Free Press.

Aunque en La Habana los ecos de la 7a Cumbre Iberoamericana llegaron distorcionados, un periodista independiente da su visión personal.

Mandatarios que rigen los destinos de 520,000,000 de personas en Iberoamérica se reunieron apenas 48 horas en la bella y fotogénica Isla Venezolana de Margarita. Cumplían así con una rutina anual que ha dado pocos progresos completos.

A la concurrida Cumbre le faltó fuelle, aire renovador. Las itenerantes citas iberoamericanas se asemejan cada vez mas a un convoy de turismo presidencial que a una reunión para resolver males de fondo. Cada año se escogen hermosos parajes para discutir los problemas de América Latina, España y Portugal, sede de la próxima Cumbre. Ya se ha anunciado el lugar, Porto, la segunda ciudad en importancia después de Lisboa y sitio de impar tradición, como su vino. Para la Cumbre que se celebrará en Cuba en 1999 sobran opciones turísticas: el internacionalmente conocido balneario de Varadero o los paradisíacos e inaccesibles Cayos Coco o Largo. De cualquier modo la versión cubana de la 9a. Cumbre puede ser un magnífico "tour" para los presidentes iberoamericanos.

Según analistas las Cumbres no fueron concebidas para obtener resultados concretros a corto plazo. Pero las angustiantes necesidades en todo nuestros países exigen una respuesta clara y un trabajo encaminado a disminuir las agravantes. De lo contrario estos encuentros no tienen rezón de ser. Los entendidos hablan de darle un vuelco con vistas al nuevo milenio. Ojalá se lo den con urgencia. No vale la pena gastar fondos del herario público para no dar soluciones a los diversos males que nos afectan.

Desde 1991 a la fecha los cónclaves iberoamericanos han dejado resultado positivo la posibilidad de integración y de intercambiar opiniones de una forma franca sobre diferentes problemas regionales. Y para de contar. Comoo punto débil, no tienen seguimiento de un año a otro. Se firman documentos pero no se impone ninguna obligación para su cumplimiento. El año pasado el Presidente Fidel Castro estampó su rúbrica en el documento final de Viña del Mar, sobre gobernabilidad y democracia. Posteriormente no cumplió un ápice de lo allí orientado. Como dijera el Canciller nicaragüense, Emilio Alvarez Montalbán, la gente puede firmar lo que quiera, pero ¿quién evalúa el cumplimiento de las cosas firmadas? No hay un mecanismo para ello y es la debilidad de estas reuniones.

Cuba por su parte a alegado (en voz de su Ministro de Relaciones Exteriores Roberto Robaina), "no sólo tenemos preguntas que responder sino muchísimas que hacer." Y a renglón seguido suele hacerse un largo recuento de las calamidades que afectan al continente y que de acuerdo con los gobernantes cubanos, nosotros estamos a salvo. Para los dirigentes de la Isla, la palabra democracia es sinónimo de salud y educación. Por eso obstinadamente defienden su interpretación acerca de los derechos humanos. Aunque Cuba no has estado nunca en el centro de discusión de las siete cumbre celebradas hasta la fecha, siempre polariza la atención. Comprensible. Cuarenta años un mismo gobierno, existencia de un solo partido, carencia de oposición política reconocida, y falta de libertades individuales, entre otras, parecen llamar la atención en naciones que han apostado por la democracia.

Cada año crecen las expectativas en cuanto a los resultados finales de las Cumbres. Cada vez son mas insustanciales. En este "club de amigos" que periódicamente se reunen en una localidad acogedora, suelen trascender mas las puyas y anécdotas alrededor del veterano líder de la revolución cubana que los acuerdos palpables. Castro genera publicidad y a costa de el algunos sobresalen. Pero las medidas prácticas que permitan encauzar por buen rumbo las economías iberoamericanas no se contemplan. Ni tampoco aquellas que alivien la pobreza y la miseria; ayuden a que Cuba desate la mordaza que impone a sus ciudadanos y a conciliar los puntos de vista provenientes de dos orillas aparentemente irreconciliables: Cuba y Estados Unidos.

Como en toda confrontación de ideas, las Cumbres dejan un balance de perdedores y vencedores. En la recién concluída en la Isla de Margarita, Castro clasificó en la lista de los ganadores: además de volver a ser una de las figuras descollantes, la declaración final recogió una fuerte condena a la Ley Helms-Burton. Aunque claro la victoria fué opacada por las muchas críticas recibidas. Al igual que en anteriores Cumbres Iberoamericanas, el presidente cubano tubo que escuchar reproches de todo tipo por la situación represiva existente en Cuba.

Por el momento quedan las fotos oficiales y los discursos efectistas. Para colmo en Venezuela, 5 mandatarios, Perú, Brazil, Uruguay, Paraguay y Argentina, dijeron adiós antes de terminar el evento. Evidente demostración de que los problemas de sus respectivos países interesaban mas de lo que pudieran sacar en limpio de las insípidas deliberaciones. Las citas iberoamericanas han caído en una inercia peligrosa. De seguir así, caerán en el olvido. Sería una lástima, por la pureza de la intención conque fueron convocadas. POR Iván García, Cuba Free Press.


CUBA FREE PRESS, INC.
P.O. Box 652035
Miami, FL 33265-2035
E-mail: mailbox@cubafreepress.org
Home: http://www.cubafreepress.org
Copyright © 1997 - Cuba Free Press, Inc.